Cada cabello que se cae indica que el folículo se está debilitando. El exceso de DHT encoge la raíz, adelgaza el cabello y acelera la pérdida, provocando entradas visibles, menor densidad y un envejecimiento prematuro del rostro.
Ignorar esta señal permite que el daño avance hasta volverse irreversible. Detener la causa hoy es la única forma de conservar el cabello mañana.